Mientras escuchaban la sístole como un tambor tribal,
su anatomía temblaba 7 grados Richter.
El pino, indigno sucesor del nogal,
palpitaba y contorsionaba su estructura subatómica
en cada espiral
en cada vórtice
en cada warm hole
Volvía la vista atrás observando la destrucción del holocausto.
El campo de batalla más voraz es un colchón.
El arma más letal es una almohada.
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