Miércoles, 18:43
Te sigo recordando.
Me han robado.
Los olores me irritan las coanas,
la vainilla más que ninguno.
Lo dulce es ácido,
como el que me has transfundido.
HCl
H2SO4
Y las canciones tampoco suenan igual;
han cambiado los acordes
por cuchillas
y agujas hipodérmicas.
Miércoles, 21.31
La sangre,
que lleva días manando,
acaba de coagularse.
Duele.
Aunque lleva días así,
ahora es una agonía.
No se pensar en otra cosa.
Ha sido el golpe maestro,
un atraco perfecto.
Las lágrimas disuelven
lenta y certeramente
el fibrinógeno.
El suelo ya está
del color de mis mejillas.
Jueves, 00.08
Dormir se convierte en odisea.
Los apuntes ilegibles
en un charco de LLH.
Salados, NaCl.
Con el grado justo de NH4CN.
¿Te llevará mucho tiempo rematarme?
Porque tengo NaOH
al alcance de la mano.
Ya no quiero seguir con esto.
Jueves, 10.02
Escribo de nuevo.
Se han secado los pómulos
pero te extraño todavía.
Tres gasas no sirven para la cura.
Los segundos son horas
y las horas, días.
Veo un pequeño led, rojo,
al fondo del canal.
Empiezo a transformarme;
metamorfosis en salteadora.
Cada vez estoy más cerca,
ya me ilumina la cara.
Jueves, 11.36
Pienso que es el inicio
del olvido.
Al menos debo estar
en la línea de salida.
Diluyo K en H20
y todo estalla.
Ha terminado
una vida
de un mes.
¿Y ahora qué?
Solo veo cenizas.
¿Habrá muerto el fénix?
¿Se lo habrá llevado Ícaro?
Jueves, 12.04
Ya está.
Vuela alto y grita.
Es el grito de mi muerte.
Lleva contenido mil reproches,
mil dudas,
mil preguntas sin respuesta,
sorpresa e incomprensión.
Asciende,
batiendo las alas como un buitre,
y con el se va Mors.
Se la lleva lejos.
Y entonces,
llego a la luz.
Sucurrere la vitae.
No hay comentarios:
Publicar un comentario