Bajo nuestros pies la tierra sigue partiéndose.
Resquebrajándose.
Has pretendido tomarme de la mano para que me quedase contigo mientras el mundo se hundía a nuestros pies.
La he cogido para engañarte y luego te he soltado.
Los jilgueros no son capaces de cantar encerrados en jaulas de egoísmo.
*B
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