miércoles, 22 de abril de 2015

Adiós.

Nada se escucha. Nadie queda entre los escombros.
Intentamos reconstruir la ciudad desde los cimientos y solo hemos conseguido desierto.
Busco agua, aire, ruido. 
Nada. 
Pienso en ti como si realmente te hubiera conocido en algún momento. 
Y hablando de realidad ¿Ha sido real? ¿Has sido real? Tus palabras se perdieron entre el humo del incendio y no puedo discernirlas.
Creo que mentías, que lo que me escribiste por última vez lo decías para curar tu corazón maltrecho porque albergabas una última esperanza de que siguieras existiendo para mi, que volviera a suturarte mientras yo seguía, agónica, desangrándome. Y existías, pero no de una manera que te agradase.
Egoísmo.
No voy a sentirme culpable del exterminio cuando el causante has sido tú, que venías detrás de mi echando combustible a los rescoldos que yo recogía. Tú, que volvías a romper cada ente que arreglaba. Tú, que en mis caídas me recogías para aprovecharte, para poder tirarme de nuevo por un precipicio mayor.
Por ti grité. Por ti lloré. Por ti sangré. Por ti morí. 
Ninguno de los dos va a poder borrarlo.
Te agradezco el tiempo, las verdades. Pero por encima de cualquier cosa, te agradezco las mentiras.




domingo, 19 de abril de 2015

Doble o nada.

Me tapo para esconderme y me olvido.

1."Acción u omisión que provoca un sentimiento de responsabilidad por un daño causado".

No pienso. No debo pensar. No quiero. Pero pienso.

2."Valor, interés o influencia de algo o alguien".

No va a ocurrir de nuevo.

3."Ocuparse de algo o alguien que requiere de algún tipo de atención o asistencia, estando pendiente de sus necesidades y proporcionándole lo necesario para que esté bien o esté en buen estado".
 
Hago café y me dispongo a la espera.

4. "Estado de desasosiego, inquietud o temor producido ante una situación difícil, un problema, etc."

 Noche.

5. "Estado de ánimo o disposición emocional hacia una cosa, un hecho o una persona".


 

 

martes, 14 de abril de 2015

14410

Todo está decrépito.
La madera se sigue pudriendo y la hierba ya se ha secado.
Nada queda del lugar que solía ser cuando estabas tú. El verde ni siquiera es capaz de serlo y el agua que lleva el río está tan turbia que no se ven los peces (si es que no se han ido también).
Las piedras que solíamos tirar al río ya no existen. La brisa que nos acompañaba se ha convertido en ventisca y me azota la piel.
No he podido volver a sentarme en el embarcadero porque cuando desapareciste te llevaste la vida de ese lugar, nuestro lugar. Siempre te recordaré ahí.
Guárdame un sitio a tu lado para que puedas volver a salpicarme los pies.
Cuando vuelvas a abrazarme ya no podrás dejarme de nuevo.

"Fue tan largo el duelo que al final casi lo confundo con mi hogar" 

miércoles, 8 de abril de 2015

Somebody that I used to love.

Ojalá hubieras sido el hombre más importante de mi vida.

A veces te veo en sueños. Te escucho susurrarme al oído. Hasta puedo sentir tus manos sobre mi. 
Tengo miedo de que cuando abra los ojos estés de nuevo a mi lado, que aparezcas de la misma manera en la que dejaste de quererme, sin avisar, porque ya no te ofrecía oficio ni beneficio. 
Tengo miedo a pensarte estando con él. Ahora es él pero pudo haber sido otro antes. Pudo haber sido cualquiera. Pero ahora es él.
Te has convertido en el espejismo que en realidad siempre fuiste.

Estar sin estar.
Querer sin querer.
Poder sin poder.

Todavía duele porque he vuelto a soñar contigo -si se le puede llamar soñar-. 
Me ha parecido olerte y mi cuerpo ha reaccionado como siempre hacía cada vez que llegabas: Temblando e hiperventilando. 
He notado que me acariciaban la espalda y entonces he sabido que no eras tú.
Definitivamente no podrías serlo. 
La ternura del gesto no llevaba tu nombre.
Me he calmado, he abierto los ojos y le he abrazado. Y me he olvidado de ti.

Ojalá hubieras sido el hombre más importante de mi vida.



lunes, 9 de marzo de 2015

Cromatismo.

Me tocan con sus palabras. Caricias como solo dan las flores.
Estiro los dedos e intento alcanzarlas,
agarrar mi vida en sus brazos.

Me acunan en una danza de infinita ternura mientras bailan como solo las diosas saben hacerlo.
Porque ellas son diosas.
Clio y Euterpe.
Juanas, cada una a su modo.

Estrellas fugaces a las que ruegas, pides y te encomiendas,
que pacifican,
que condensan emociones hasta hacerlas densas, tangibles,
casi puedo rozarlas con los labios.

Llamadlas histriónicas,
vosotros, precisamente.

Pero ellas son la cura.



miércoles, 25 de febrero de 2015

Bosque.

Huye. Desiste. Escapa.
Cada palabra afila la katana para tu hara-kiri.
Hazlo sin pensar.
La guerra está perdida porque el rival se ha rendido.
No puedes dejar que te arrastre,
te mereces la victoria tras haberte dejado la cordura batallando.
Ven a mi,
te acojo en mis brazos para cantarte al oído en francés.
Siempre en francés.
Para susurrarte que todo pasa,
que llegará un momento que las heridas se cierren
y dejen de doler.
El sol seguirá brillando cada mañana
solo porque tú existes.
Me quedaré ciega viéndote sonreír porque mi cerebro no podrá procesar tanta belleza.
Te cubriré de flores. De oro y luz.
Te diré que te quiero
porque imposible sería no hacerlo.
Intentaré, aunque lejos,
darte todo el amor que tu le proporcionas al universo.
Porque sin ti el mundo es nefasto.
Porque contigo la vida es un poco mejor.

sábado, 31 de enero de 2015

Queroseno.

Arde y observo.
El fin se había escrito antes incluso que la propia historia.
Bebo un sorbo.
Los destellos cobrizos inundan la noche.
Los chasquidos de las llamas me relajan después del suceso.
Cierro los ojos y noto el calor.
Llevo la copa a mis labios y bebo de nuevo.
Todo ha acabado, he cumplido.
La columna de humo está haciendo llorar al cielo.
La lluvia cae sobre mi, sobre la copa, lo empapa todo.
Le he puesto fin. He sido yo quien lo ha terminado.
Nada va a volver, es difícil creérselo.
Pero sigo aquí, con el recuerdo en mi piel.
Él me está esperando.
Rompo la copa en el suelo al dejarla caer.
No le gusta que llegue tarde.
¿Cuánto tiempo aguantaré hasta que me hable?
Giro en la siguiente intersección y echo a correr sobre el asfalto.
Dientes y lenguas ocupan mis pensamientos.
Otra vez. Y otra. Y otra.
Esto, al contrario, no va a tener final.