Matemos el tiempo con frutas rojas.
Matemos las sábanas con pieles coloradas.
Matemos las películas con clichés
y la música con cerveza.
Matemos el ansia con colillas.
Matemos la rutina con pereza.
Matemos el aire con cuchillos
y el viento con melenas naranjas.
Matemos la lujuria con pecado.
Matemos el pecado con inocencia.
Matemos las curas con llagas
y las sangre con gargantas.
Matemos los gritos con sogas.
Matemos los lloros con seda.
Matemos el deseo con corbatas
y los temblores con correas.
lunes, 3 de noviembre de 2014
Core.
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